Cómo podemos afrontar la crisis del coronavirus

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Esta etapa de película de terror puede servirnos para cuestionarnos y re-evaluar nuestra vida.

Dándonos cuenta de lo importante y fundamental. A su vez, reconociendo la importancia de muchos aspectos que dábamos por hecho: nuestra libertad de movimiento, nuestra capacidad de abrazarnos, besarnos y relacionarnos con cercanía y confianza entre nosotros como seres vivos, el tiempo de calidad en la naturaleza y la importancia de nuestra salud.

Algo que también está sucediendo es un cambio de consciencia a escala planetaria. Ya NO nos sirve: identificarnos sólo con nuestro país, votar en las elecciones y seguir con nuestras vidas robotizadas…

Este evento nos hace tomar consciencia de que lo que hacen otros países nos afecta. Es por ello, que debemos organizarnos y legislar a nivel global; medidas que garanticen nuestra supervivencia y vida como especie -en equilibrio con el planeta y los otros seres.

Querer y descubrir nuestra hermandad:

Esta etapa de locura y de vernos en peligro latente…con nuestra vida y salud en peligro de alguna forma..

Nos activa el instinto de supervivencia y esto nos hace filtrar aquello que es importante, y lo que nos importa de forma más instintiva.

Es bello descubrir cómo estas circunstancias nos llevan a unirnos y a darnos cuenta de TODO lo que queremos a nuestra red.

Esta etapa es una bella oportunidad para reconocer nuestro amor y transmitirlo de diferentes formas (sirven las indirectas) a nuestros familiares y personas queridas.

Muchas veces cuando ha habido desencuentros o malos entendidos -ante una circunstancia de tanto impacto como el coronavirus- todo eso suele quedar a un lado. Se ve con más claridad la cercanía y amor que hay hacia esa persona.

Así que tenemos una oportunidad para reconciliarnos y expresar amor hacia aquellas personas que nos importan -aparte de empatizar y darnos cuenta de nuestra unión como seres humanos todos por ser semejantes.

Revaluar tu vida:

Este desbarajuste en nuestras agendas, nuestros horarios, nuestro día a día…

Con aquello que estamos acostumbrados a dar por sentado, aquello con lo que nos identificamos,… deja de tener importancia.

Por lo que esta etapa también se convierte en una oportunidad de parar y cuestionarnos: hacia donde dirijo mi vida, qué tiene realmente importancia para mi, como puedo reajustar mi lista de prioridades, cómo puedo cuando termine este caos organizar mi tiempo según mis prioridades.

Este parón te puede ayudar a tomar consciencia de a qué cosas sueles dar importancia, y que crees que son problemas graves… Y que ahora quedan en segundo plano, pudiendo ver con más perspectiva y realidad aquello que es importante y aquello que realmente no lo era.

Cuidar nuestra salud:

Podemos ahora más que nunca darnos cuenta de nuestras tendencias y cómo comprometernos en cuidar nuestra salud y prevenir las enfermedades.

Re-valorando y dándonos cuenta de la importancia de la relajación, la alimentación equilibrada, el cuidado cuerpo-mente y espíritu. Para, de esta forma, tener un sistema inmune más fuerte y poder disfrutar de nuestras vidas con mayor calidad.

Nuestra salud también implica felicidad y tiempo de autocuidado, de nada sirve obsesionarnos con las dietas si nos tratamos con sobrexigencia. Es importante ser flexibles con nosotros mismos y aprender a querernos.

Para ello, es fundamental el que cada semana y cada día en escala menor tengamos un tiempo de calidad con nosotros mismos. Sea clases de baile, momento del té, meditar, pasear… lo que sea que elijamos y resuene con nosotros. Pero sin duda, el regalarnos momentos de disfrute, cuidado y desconexión, incide en nuestra salud integral.

No enfadarnos y valorar:

Esta etapa también nos puede inspirar, como una forma de echar de menos muchas cosas que creíamos eternas.

La libertad de movimiento, de contacto, de acción.

Este tiempo nos ayuda a comprometernos y responsabilizarnos con nuestras vidas. Pudiendo luego agradecer más y proaccionar hacia aquello que valoramos.

Puede ser pasear por la arena de la playa, mirar el sol mientras paseamos, abrazar a un familiar sin miedo al contagio, besar a nuestros seres queridos… ir a un concierto,, hacer una escapada de fin de semana a un lugar nuevo… todo eso va a ser re-valorado por nosotros, como joyas que siempre hemos tenido, y que muchas veces creíamos que no eran tan significativas.

No estás solo, eres uno más en esta crisis de salud y crisis vital.

La cuál puede fortalecernos: si nos lleva a replantearnos y comprometernos… Con nuestras vidas, nuestro impacto y aquello que necesitamos cuidar.

Dándonos cuenta de la importancia de nuestro planeta y el vivir en mayor coherencia con respecto a los estilos de vida a nivel global. Apostando por establecer planes globales a nivel planetario para cuidarnos todos como red.

Somos todos como un organismo vivo: lo que nos afecta a unos, todos lo terminamos cargando.

Valora, reflexiona, ama y únete a la lucha.

El coronavirus puede ser una etapa que nos lleve a: unirnos, despertar y darnos cuenta de lo importante. Luchar por: la justicia, la paz y armonía entre todos.

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