Cómo desconectar del trabajo

Curiosamente muchas personas asocian el trabajo con desgana y agobio, cuando realmente puede vivirse como un área muy útil, necesaria y de la cuál podemos aprender a cuidar en nuestra vida.

¿Qué significa el trabajo para ti? ¿Qué cosas valoras de tu área de trabajo: lugares, personas, rituales que no te has planteado? ¿Qué cosas encuentras en tu área de trabajo que te aportan en tu vida? ¿Qué puedes agradecer? ¿Cómo puedes llevar tu creatividad y estilo de vida deseado a tu trabajo? ¿Te permites parar para recargarte, qué cosas te recargan? El tiempo de calidad para ti realmente hace que tu rendimiento aumente, pensar en ti es pensar en el trabajo, siempre y cuando se viva de una forma armónica.

Meditación guiada de regalo!

Recibe mi contenido sobre Desarrollo Personal creado para ti.

Es relevante el replantearnos cada cierto tiempo el trabajo, para poder darnos cuenta de qué está funcionando, qué podemos aportar nuevo y cómo podemos vivir mejor esta área de nuestra vida. Es importante darnos cuenta de que continuamente estamos impactando en los demás y cómo nuestra energía interior se manifiesta externamente. Es por ello que el cuidarte, escucharte, parar y poder transmitir tu Ser en el trabajo es de suma importancia.

Siempre hay margen de libertad y puedes aprender a gestionar una tarea o rutina desde una actitud y forma de vivirlo que para ti tenga sentido. Estamos refiriéndonos a nuestra responsabilidad, en que un trabajo nos guste o no, en cómo decidimos vivirlo, en qué nos enfocamos y el tomar consciencia de qué nos está aportando sea temporal o a largo plazo. Las cosas no son, sino que nosotros somos con las cosas y vamos dándoles forma también.

Cuidado de Sí y trabajo:

Es de suma importancia cuidar nuestro descanso y estilo de vida, el poder cuidar de nuestra salud y energía. Para ello es clave que decidas comprometerte a establecer ciertos rituales en tu día a día que impliquen cuidarte y recargarte. Aquí entraría tu libertad, hay personas que rinden más por la mañana que por la noche. Otras que se sienten recargadas con actividades tranquilas o activas. Buscando tiempo de reflexión y tranquilidad o tiempo de acción y expansión. Tienes que escucharte e ir probando qué necesitas para equilibrarlo con tu área vital.

Sabiendo los horarios, lugares y tendencias de tu trabajo, puedes crear pequeños momentos para cuidarte y recargarte en tu día a día.

Centrarte en cosas sencillas suele ayudar, compromisos contigo sencillos y constantes que puedas ir asociando a un tiempo para ti, un volver al hogar.

En ese sentido suele ayudar la gestión flexible de la agenda, pudiendo identificar de forma realista qué tiempo te suele llevar cada cosa y en qué horarios puedes recargarte en otras actividades -sabiendo que se trata de recargarse, no de imponerse excesivos compromisos que se conviertan en más carga. Es vital dejar siempre cada día un tiempo para no hacer, para estar, para dejar que la vida llegue y suceda sin plan. Puede ser media hora al día o 3 horas el fin de semana, un tiempo para no hacer y dejar que todo fluya.

Comunicación y trabajo:

Es importante a la hora de comunicarnos en el área de trabajo tener un constante cuidado y atención a nuestra vida personal, para que evitemos cargarnos en la maleta conflictos personales al trabajo. El hecho de responsabilizarte y atender a tus emociones como un compromiso contigo mismo y los demás, favorecerá que la comunicación en el área de trabajo sea más neutral. Por lo tanto más que comunicar, sería central atender cada día a cómo nos sentimos, qué necesitamos y hacernos cargo de ello. De este modo la comunicación podrá ser más fluida y no tan cargada emocionalmente, ya que estaremos responsabilizándonos y sosteniendo nuestra parte.

Muchas veces es sano que haya un intercambio y diálogo en equipos, por ello puede facilitarse establecer un lugar y hora donde intercambiar información, un tiempo para comunicarse libremente sobre los proyectos. Las cosas que no se dicen, aparecen en forma de comportamientos encubiertos o problemas de rendimiento, así como luchas de poder.

Es importante a pesar de las jerarquías, que en los equipos y en el área de trabajo pueda haber un intercambio de puntos de vista; que las personas tengan oportunidad de dar información sobre su mirada y rol que desempeñan: qué se puede mejorar, qué está siendo poco útil, cómo se puede favorecer la consecución de resultados teniendo en cuenta al conjunto.

Ciclos en la vida y trabajo

Así como las relaciones, las etapas y los trabajos, pasan por ciclos. Es relevante que nos podamos sentir que vamos creciendo y evolucionando en un puesto de trabajo, ya sea porque se favorece externamente o porque nosotros decidimos que así sea con nuestra implicación y búsqueda personal. Puede ayudarnos el plantearnos qué nos puede interesar aprender nuevo, qué personas tenemos como referentes en el sector, qué puedo preguntar y enriquecerme de otros, cómo puedo aportar mi granito de arena a esta empresa y qué impacto puedo generar en los clientes o producto final.

Es importante que como una planta sintamos que nuestro trabajo tiene un crecimiento y vida por sí misma, que haya una correspondencia entre esfuerzo, dedicación, implicación y resultados tangibles: económico y el sentirnos valorados. De esta forma es importante el informar de qué cosas nos afectan y podrían mejorarse en la empresa de algún modo, independientemente de qué se haga el hecho de poder expresar nuestros desacuerdos nos ayuda a sentirnos libres y favorece un clima de accionar y crear.

Si estamos estancados, es de vital importancia el darnos cuenta de que estamos en esa situación, para comenzar a diseñar un plan de cómo salir de ahí. Podemos establecer vías de ir comunicando y viendo con qué contamos, y qué opciones hay. Muchas veces es posible continuar en un mismo puesto renovándose el propósito y las dinámicas, otras veces es necesario reinventarse y comenzar en algo nuevo, planteándose un posible cambio de trabajo. Antes de ello es importante pensar sobre qué puedo aprender y cómo puedo crecer con esta experiencia, cambiar sin reflexión y responsabilidad puede ser una huida.

Escúchate, responsabilízate, comunica e implícate en mejorar tu vida dentro de ese trabajo o fuera de él. Sí que un cambio de trabajo muchas veces ayuda en situaciones donde se sufre acoso, maltrato o donde no hay una implicación por parte de la empresa con sus trabajadores. Es importante que puedas valorar qué te interesa y aporta a corto, medio y largo plazo; sabiendo que tu salud y bienestar son necesarios para poder rendir y trabajar de forma óptima. La armonía vital requiere el poder cuidar, valorar y sentirnos valorados en nuestro trabajo.