Cómo demostrar que queremos a las personas?

Es de suma importancia la denominada aceptación positiva incondicional hacia la persona que estimamos. No necesariamente hacia sus comportamientos o actitudes variables y puede que poco acertadas en algunos momentos, sino por la persona en lo profundo.

Es lo que se trabaja en la terapia propuesta por Carl Rogers, lo cual incide en la autoestima y bienestar de las personas, porque favorece su autoaceptación y fluidez vital.

El poder escucharse sin juicios, represiones y confiando en su propia naturaleza innata.

Tenemos en nuestro interior una brújula que nos orienta, como si nuestra alma nos fuese guiando y supiese el camino o la mejor orientación para nuestra vida; promoviendo la armonía en esta y en nuestras relaciones también.

Respetar las decisiones/tendencias de cada persona y su propio proceso, que a veces implica desaciertos y enseñanzas continuas, también es amar. Permitir que la persona viva su camino tal y como va necesitando, según va sintiendo, es respeto y confianza en el otro.

En definitiva demostrar que queremos a alguien sería: no juzgarle, no querer imponer nuestro parecer/ nuestros deseos, poder expresar con naturalidad lo que nos molesta o hiere para que la relación pueda mejorar y crecer de forma óptima/ fluida, graduar nuestras expectativas sobre lo que esperamos de esa relación y lo que realmente esa persona puede ofrecernos, fluir y agradecer los pequeños momentos honrando todo tal y como es… pudiendo sentir la belleza de dicha unión (no dando por sentado, ni creyendo que merecemos todo por derecho propio, pudiendo valorar y reconocer el valor de la otra persona y su implicación).

Tips para estar ahí en momentos duros:

Muchas veces estamos derrotados, desolados y con rabia/dolor por experiencias que estamos atravesando. Es importante si estamos al otro lado, no ir de expertos o salvadores, mostrarnos de igual a igual recordando que no es sinónimo de debilidad el necesitar llorar, hablar o desahogarse.

Realmente muchas veces puede recargarnos de energía el tocar fondo, liberar nuestro dolor y permitirnos reconocerlo/sacarlo.

Las personas que atraviesan cambios, duelos y momentos duros, necesitan ser acogidos sin pena, sin intentar ser cambiados… tan sólo ser acogidos, reconocidos como seres humanos y como personas con derecho a sentirse abatidos y desolados en momentos concretos. El permitirnos elaborar el dolor, nos hace más maduros y capaces de afrontar la vida.

Transmitir que le entiendes, que estás ahí, que puede mostrar debilidad y confusión y que por ello no vas a juzgarle, es sumamente tranquilizador y un gran acto de amor hacia la otra persona.

También suele ayudar el respetar los ritmos del otro para hablar sobre lo que le sucede y no andar continuamente preguntando.

Cuando estamos atravesando un bache en nuestras vidas, pasamos por una montaña rusa y no siempre estamos en un estado de conectar con el dolor. Confiar en el proceso y respetar el ritmo de la persona es fundamental.

Por supuesto la confidencialidad y el guardar como un tesoro las intimidades/detalles de la vida de las personas que queremos, genera sensación de confianza y protección.

Nuestras debilidades, puntos flojos e historias dolorosas… es importante cuidarlas y darles un lugar íntimo, para que puedan ser superadas y atravesadas.

Es la propia persona, quien decide en un momento dado compartirlo con otros para que quizá puedan aprender o enriquecerse de su experiencia, pero es ella quien decide si lo hace y cuando está preparada para hacerlo. Es siempre un proceso personal y una decisión completamente propia.

Demostrar que nos importan quienes queremos:

En la era de la sobreinformación y el exceso de vínculos virtuales, se puede llegar a confundir quienes realmente son pilares en nuestras vidas de quienes no tienen mucha implicación real en nosotros.

Quedar para hablar, compartir tiempo de calidad, tener seguimiento en la comunicación y estar al tanto de cómo le va a la otra persona la vida de una forma desinteresada, suelen ser indicadores de una real implicación mutua.

Más allá de la cantidad de tiempo y apariencias en las relaciones, quien realmente se interesa por saber cómo te va en momentos de incertidumbre y que te escucha con verdadero interés, puede generar un amor más puro y real en tu vida. Pudiendo aportarte realmente un sostén y alegría en tu día a día.

Por lo que va más del cómo que del qué compartimos. La calidad de las relaciones y la comunicación tiene que ver más con el cómo.

Resumen demostrar amor:

Algunas ideas para cuidar vínculos de intimidad ya sea amistades o cualquier tipo de relación:

-cuidar el cómo más que el qué se comparte

-no exigir ni esperar que se cumplan nuestros deseos, estar abiertos a descubrir y crecer con la relación

-no juzgar al otro cuando está conectando con emociones dolorosas y recordarle que todo pasa, que estamos ahí para acompañarle en cualquier proceso de transformación personal

-poder expresar con naturalidad cuando un comportamiento nos duele o nos afecta, para que con la experiencia la relación pueda ir consolidándose y creciendo con un feedback mutuo

-dejarnos sorprender y descubrir continuamente al otro por quien es en lo profundo

-ajustar nuestras expectativas sobre lo que la otra persona puede ofrecernos, también agradeciendo y viendo más allá de nuestros esquemas previos

-respetar la fluidez y los ritmos de cada uno, incluidos los nuestros propios