El duelo como camino al despertar

¨La vida es un continuo duelo, una continua muerte, un constante devenir; para poder darnos cuenta y emerger lo que verdaderamente somos -lo eterno en nosotros.¨

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Ana M.E.

Qué es el duelo y su sentido

Los propios ciclos de la naturaleza, el día y la noche, reflejan este hecho; la continua muerte y resurrección (como metáfora).

La oruga que se siente morir, para volar libre y realizada, como mariposa alada.

La vida es un transcurrir de enseñanzas y de eventos que nos van calando hondo, y dejando huella.

Fases del duelo natural y personal

El duelo se trata de aprender a filtrar, aprender a recapitular, gracias al tiempo y su marco.

Presente para poner consciencia, en el pasado y el futuro, y filtrar.

¿Qué fue? ¿Qué nos transforma? ¿Qué ya no es?

Y así, gracias al duelo, y de la recapitulación; nos proyectamos al futuro y su horizonte siempre por descubrir. Pero que, gracias al filtro y las enseñanzas y el amor que nos queda; decidimos dar pasos de esperanza en nuestro camino.

Duelo, es vivir sabiendo que estamos de paso, cada aire que entra y sale de nuestros pulmones es duelo. Duelo es transitar la vida como una danza.

Todo lleva unos ciclos, unas dinámicas, unos ritmos… Y, siempre existe un margen de libertad, para reinterpretar tu vida, decidir en qué enfocarte, qué decides hacer con el material que te ha sido dado como un escultor. Labrarte, labrar tu figura, en diálogo con la vida, con el misterio y la inmensidad que te habita.

Ana M.E.

Duelo es cambiar de traje, descubriendo que lo que queda es lo verdadero y, que incluso del dolor y la injusticia, se puede aprender a salir fortalecido – disponiendo de tu vida para alumbrar a otros en aquellas zonas oscuras que tú ya transitaste.

¨Respira, aprende, crece y descubre lo que no muta y mora en ti: el amor.¨

Ana M.E.

En el mundo académico se ha establecido un continuo de fases y ciclos por los que pasamos en un proceso de duelo, entendiéndose así como diferentes estaciones de paso en las que a veces podemos quedarnos enquistados.

De ahí la importancia de en muchas ocasiones la ayuda que puede ofrecer un acompañamiento psicoterapéutico por un psicólogo con formación en estos aspectos más existenciales en los que cada persona va transitando y dando sentido a su vida por sí misma -convirtiéndose el profesional en un facilitador.

Realmente, el establecimiento de dichas fases del duelo, nos sirve más como marco orientador, que como un imperativo de tener sí o sí que pasar por cada una de esas fases del duelo en ese orden.

A veces, cada persona tiene sus idas y venidas, siendo los retrocesos o aparentes estancamiento, una forma de ir germinando para calar un mayor aprendizaje.

Sí que el tema de la libertad aquí entra en juego, porque podemos decidir identificarnos con el dolor y con el pasado que fue -pasando a tener una vida caracterizada por la melancolía y la desesperanza, por amor a lo que fue o podría haber sido.

Es importante aquí diferenciar entre el mundo exterior y material del día a día en el que funcionamos y establecemos rutinas, y el mundo interior donde no existe tiempo y podemos almacenar todos aquellos recuerdos y fotos de nuestra vida sin que nos limite nuestro quehacer diario.

¨Sí que en el proceso de duelo podemos establecer un trabajo a través de la elaboración del duelo, que consistiría metafóricamente en disponernos a limpiar y ordenar esa habitación interna que mora en nuestro interior, sacando el polvo y dejando que el aire del presente y de la vida nos nutra continuamente.¨

Ana M.E.

Las etapas del duelo son una abstracción de un proceso y de una realidad, que en este caso es creativa y completamente personal e intransferible.

Cada proceso y etapas del duelo, aún pudiendo tener sus semejanzas entre personas también tienen una forma única de darse.

Es como un viaje a un lugar, se puede viajar al mismo lugar y experimentar y vivir experiencias bien distintas -según cada persona y momento vital.

De hecho, continuamente reinterpretamos nuestro pasado y vamos reorganizando nuestro mundo interior -según los pasos que vamos dando, las experiencias que vamos incluyendo y los momentos vitales en los que nos encontremos.

¨Al final la vida no sólo nos sucede pasivamente, sino que tenemos la capacidad como artistas de crear con ella y a través de ella. Forjándonos a nosotros mismos, dando al mundo desde nuestra entrega -pudiendo convertir nuestra vida en parte en reflejo de lo que somos -ofreciéndonos.¨

Ana M.E.

 
Canción camino duelo: Serrat