Egoismo saludable

La naturaleza es una creación que tiene un diseño armónico, que va desde lo micro a lo más macro.

Si no te responsabilizas y cuidas de tí, entras en disarmonía- dejas de fluir, no pudiendo irradiar y dar a otros: DAR-TE.

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Significado egoísmo

El tema crucial es plantearnos, ¿a quién quieres?: si a ti mismo como ser humano sintiente y a tu ser profundo/auténtico, o si a un personaje que te aleja de ti (de tu verdadero ser) y te distancia de los demás.

Ahí suele estar el problema, que entendemos el egoísmo en querer a un personaje ficticio basado en la competitividad y el logro; más que en querernos por quienes somos, partiendo de la base de que tenemos un valor INMENSURABLE.

Nuestro valor, nuestra dignidad como seres humanos, está más allá de medidas y comparaciones -con estándares o competencias, para llegar al éxito o ser un fracaso.

El verdadero éxito en Vida es PARIR-TE, DARTE a LUZ, para OFRECER-TE al mundo, desde tu mayor DON: permitirte ser, en armonía y amor.

Ana M.E.

Egoísmo y miedo a ser

Querernos sanamente nos cuesta mucho porque venimos bastante programados por una cultura que primero marca una educación de adiestramiento contra nuestras tendencias naturales, lo que genera una desconfianza en nosotros mismos de forma natural e instintiva; nos va alejando de nuestros ritmos y tendencias.

Tristemente, se recurre sin saberlo -con las mejores intenciones por parte de nuestros padres para adaptarnos a una sociedad- a una especie de chantaje emocional. Según Carl Rogers, de ahí viene gran parte de nuestras neurosis. La falta de aceptación incondicional por nuestras figuras de apego, es como si nos dieran el mensaje siguiente: si quieres ser amado y reconocido tienes que hacer esto y esto, si no recibirás rechazo y castigo.

Vamos aprendiendo a que debemos ir creando un personaje de quien se espera que seamos para evitar el temor a no ser queridos y castigados.

Seguido de la escolarización, donde se nos suele instruir el miedo a no estar adaptado a una supuesta normalidad a través de unas calificaciones -que te llevan a sentirte parte de/ o excluido. Volvemos a un mensaje de miedo y a la necesidad de crear un personaje para evitar ser rechazado.

Es como si se nos diera el mensaje siguiente: si no creas un personaje que se comporte como se espera, puedes ser excluido y no querido por quien eres.

Se nos va contagiando con este sistema basado en un competir para sobrevivir, lo que genera una alerta y miedo continua. Este hecho nos suele ir alejando de nuestra capacidad de fluir y de ser en armonía: donde reside nuestra capacidad de mayor contribución/colaboración con la sociedad como seres creativos y únicos.

La presión y el miedo, se convierten en instrumentos de represión de nuestra creatividad. Este hecho va calando en nuestro interior alejándonos de quienes somos, ya que es más importante evitar el castigo y la exclusión (si no se aprende de memoria tal lección o se desobedece tal norma impuesta irreflexivamente).

Egoísmo y necesidad de libertad

Día a día, año tras año, nuestro cerebro va aprendiendo a sentir miedo y desconfianza de nuestras tendencias y potencialidades, de quien se es de forma natural. Vamos comenzando a crear un personaje de quien se supone que debemos ser, para calmar el miedo al castigo, nos vamos neurotizando: por miedo al castigo, a la exclusión y a la falta de amor/reconocimiento.

Carl Rogers plantea una educación basada en la confianza en el potencial intrínseco del ser humano, una tendencia a la actualización y la capacidad de organizarnos hacia un funcionamiento armónico estableciendo nuestras propias normas para nuestro beneficio común.

Trascendiendo el egoísmo

Realmente vivimos muchas veces robotizados, en un teatro de quien ¨se esperaba que fuese¨ o ¨me dijeron que debía ser¨ para ser reconocido por unos otros que no suelen reconocerse, que también viven programados desde el MIEDO.

Entonces el egoísmo saludable en este sentido sería la capacidad de CREAR y conectar con tu ESPACIO de LIBERTAD interior; para desde ahí, permitirte ser: escuchándote, reconociéndote y queriéndote.

Dejando que las respuestas vengan de dentro, en una danza con el afuera. No renunciando a ti mismo para ser aceptado por una sociedad conformista y vivir en la dictadura de lo que un supuesto ente llamado ´ótros´´ esperan.

La verdadera escucha de ti, suele ser la salvación, en tu interior reside el fruto y la respuesta.

Ana M.E.