El poder del niño interior

Reconocer al niño interior como nuestra parte genuina

El precioso trabajo con el niño interior se trata de un abordaje que tiene como finalidad el comenzar a reconocernos y cuidarnos a nosotros mismos.

Ana M.E.

A través de ejercicios guiados en las sesiones de psicoterapia, a modo meditación creativa, se va estableciendo un viaje hacia nuestro interior; en este caso, utilizando la metáfora del niño interior en busca de nuestro ser genuino.

Mediante esta propuesta de trabajo psicoterapéutico, se está invitando al inconsciente y a nuestra parte sabia el traer a la consciencia, aquellas vivencias inconclusas y aspectos emocionales a rescatar; en un contexto seguro propio de la psicoterapia con un profesional.

El dolor del pasado una ventana a nuestro corazón

En estas dinámicas de trabajo con el niño herido en psicoterapia, se va trabajando el hacernos responsables y maduros, emocionalmente hablando. Nos permite aprender a sostenernos a nosotros mismos. A su vez, nos enseña a no temer nuestras emociones sabiendo que el miedo deriva de la sensación de no habernos podido proteger, cuando ahora podemos aprender a cuidarnos y tenernos en cuenta.

A través de ejercicios de reconocer nuestro dolor acumulado y no reconocimiento, podemos ir sanando nuestro niño herido (metafóricamente hablando); esto incide en nuestra autoestima y capacidad de disfrute de la vida con mayor fluidez.

¨Pase lo que pase me acepto. Sienta lo que sienta, me reconozco. Dándome a luz a mí mismo, dándome la bienvenida a mi ser total y creativo (con mis dones y mi vulnerabilidad humana). Para así, poder vivir mi vida con más sintonía y poder aportar al mundo aquello que me ha sido dado naturalmente¨.

Ana M.E.

Ejercicios para sanar al niño interior acogiendo nuestra vulnerabilidad

Cuando hablamos del niño interior, estamos hablando de nuestro ser real y auténtico, quienes somos más allá del miedo y de las corazas que hemos ido construyendo fruto de la educación, la sociedad y las propias experiencias vitales. Hablar del niño herido es hablar de nuestras vivencias de falta de reconocimiento y de carencias afectivas en nuestros vínculos más próximos.

El trabajo del niño interior se trata de un trabajo a través de esta metáfora, de esta imagen, que permite a nuestro inconsciente conectar con nuestro dolor y parte vulnerable proyectada en esta imagen del niño que utilizamos como un juego que facilita el reconectar con nuestras necesidades profundas; en este caso para en la psicoterapia atrevernos a reconocer nuestro dolor, previo al lenguaje y la representación, que se evoca en esta metáfora. Posibilitando el que desde nuestra parte adulta, aprendamos a reconocernos y amarnos a nosotros mismos.

También al sanar al niño interior, metafóricamente hablando, comienza un proceso de ir estableciendo una autoestima sana desde el sostener nuestra vulnerabilidad y reconocernos a nosotros mismos.

Gracias al trabajo en sesión con esta metáfora del niño
interior, pueden aflorar en tu vida nuevas formas de fluir, hobbies intereses y
cualidades tuyas propias que quizá habían quedado congeladas.

Este trabajo de sanar el niño herido facilita el tener una vida más creativa, el poder reconocer tus emociones y aprender a cuidarte y cuidar de los demás.

Ana M.E.

El niño interior realmente hace referencia a nuestro ser verdadero, a nuestro verdadero ser en resonancia con nuestra alma, esto permite un reconocerte a ti; tenerte en cuenta y comenzar a vivir incluyendo tus necesidades y tendencias naturales; sanando tu parte emocional y creativa; tu ser fluido y único.

¨Somos seres irrepetibles, únicos, nuestro niño interior refleja y hace referencia a este hecho, de rescatar esa parte genuina y especial en cada uno de nosotros, para entregarla al mundo y poder construir entre todos una vida más armónica.¨

Ana M.E.

Canción niño interior.