El estigma en salud mental

¿Qué es el estigma
en salud mental?

 

¿Has odio hablar sobre el estigma en salud mental? Se trata de un fenómeno por el cuál la mayor parte de las personas que pasan por un proceso de sufrimiento emocional y/o psicológico, ya sea temporal o permanente por su cronicidad, tienden a ser rechazadas por la opinión pública.

Esto suele conducir a sentimientos y pensamientos de culpa, creencias de inadecuación, de ser un problema…

Se pasa por el miedo a no ser querido o entendido, pasando a ser como una oveja negra…

También este fenómeno les lleva a hacerles creer que son un problema para la sociedad, algo así como un peligro, o que generan sufrimiento en sus entornos y son seres no dignos de amor, ni de respeto.

De fondo están las creencias de que si una persona pasa por momentos de debilidad, entendida por crisis existencial, sufrimiento emocional/psicológico, significa que posiblemente es una persona extraña, problemática y que vulgarmente se defiende la idea de que “está loca”.

Como ninguna persona queremos sentirnos excluidos del grupo, por el sentirnos más protegidos dentro de la ¨tribu”, entonces tendemos a desconectarnos de nuestras emociones y hacer como si nada pasara.

Lo cuál empeora muchas veces la sintomatología, haciendo que la angustia nos vaya devorando desde dentro y tome nuevas máscaras.

Hace falta valor y es un proceso revolucionario, el comenzar a mirar dentro de uno, reconocernos fluidos en constante cambio y evolución. Somos frágiles y vulnerables, gracias a nuestra parte emocional que tanto nos conecta a nuestra humanidad. Sólo a través de nuestro trabajo emocional, podemos ser más conscientes y aportar al mundo, para crear entornos más habitables.

¿En qué problemas
deriva el estigma en salud mental?

Muchas personas que en algún momento atraviesan por problemas emocionales y/o psicológicos por dicho estigma, tienden a silenciarlos.

Pudiendo este hecho agudizar su sintomatología, llevándoles a intentar esconder el problema con mecanismos de evitación como pueden ser: negarlo, intentar hacer como si nada pasara, pensar en otra cosa, querer compensarlo con conductas adictivas como consumo de drogas, excesiva preocupación por la imagen y el éxito personal, etc..

Pudiendo convertirse, el estigma en salud mental en un factor precipitador de la ideación suicida y los casos de suicidio.

Las personas que atraviesan por crisis existenciales, síntomas de ansiedad y/o depresión, suelen no poder compartirlos y tienden a sentir rechazo hacia sí mismos por padecerlos.

Es importante por todo ello defender y destacar que el dolor es parte de la vida.

Que el sufrimiento es natural y necesario en procesos de duelo, aprendizaje, etc…

Todas las personas pasamos en algún momento por problemas emocionales/psicológicos.

E incluso si padeces tendencias de personalidad o vulnerabilidades más crónicas, no quiere decir que estas características sean lo que te define como persona.

Algo característico de todo ser humano, es que somos imperfectos.

Reconocer este hecho, nos conduce a la humildad y la empatía con los otros.

Podemos aprovechar toda crisis y obstáculos como una experiencia para crecer en el proceso.

¿Cómo afrontar el
estigma en salud mental?

Te invito a reflexionar sobre ello y plantearte cómo puedes aportar a tu entorno en este sentido. Empezando por cambiar nuestra mirada con respecto a nuestro propio dolor.

Empezando a mirar nuestras heridas como sagradas.

Ya que a través de ellas, es como podemos aprender a amarnos y amar a otros.

También, podemos comenzar a tener relaciones más conscientes, en las que podamos no juzgar las emociones y miedos de las personas, no tendiendo a negarlos o querer cambiarlos.

Acogiendo que el dolor es parte de la vida y nos pertenece, también para crecer y ser seres humanos sintientes.

Con posibilidades de crecer, amar y evolucionar a través de las experiencias que suponen un reto y también de las crisis personales.