▷Miedo al cambio, abrirnos a la SORPRESA y los regalos nuevos

A todos en algún momento dado, nos da por pensar que el cambio es malo, ya que la sensación inicial suele ser de miedo a la nueva adaptación y al esfuerzo que implica.

También, este miedo suele estar relacionado con la percepción de pérdida de control y la incertidumbre ante lo desconocido.

Muchas son las veces en las que creemos encontrar una situación vital y estado con el que nos encariñamos, y con el que pretendemos identificarnos eternamente.

Como estatuas, caemos en creer que por fin hemos llegado a una meta o estado ideal.

La naturaleza y la vida es fluida en lo aparente. Este hecho va haciendo que lo eterno en nosotros pueda evolucionar, crecer, ascender…

Pareciera que estamos en esta vida para aprender continuamente y nutrirnos de las experiencias personales y con otras personas, en la gran tarea de aprender a AMAR.

El cambio -aunque muchas veces necesario y fructífero- suele aterrar.

Hecha abajo nuestras defensas, nuestras comodidades y autoengaños o creencias limitantes; para permitirnos descubrir y experimentar nuevas posibilidades creativas.

El cambio en tu vida:

¿Has pasado por una situación de cambio hace poco o estás pasando por ella? ¿Cómo te hace sentir?

¿Qué partes de ti dormidas necesitan reactivarse para poder fluir con ese cambio? ¿Cómo has vivido otros cambios en tu vida, y qué recursos o capacidades sabes que te fueron útiles?

Como una charca, el agua que no sigue un curso dinámico hacia el mar, se estanca.

Aunque podamos pasar por etapas estables y tranquilas, algo de movimiento en nuestras vidas puede favorecer la actualización de nosotros mismos, para nuestra madurez personal y despertar.

¿Qué aspectos valoras de tu vida? ¿Qué cosas quieres esforzarte en mantener y reconstruir?

¿Qué cosas has idealizado y ya no encajan contigo o con tu momento vital? ¿Qué te llevas de la etapa que está cerrándose y abriéndose a una nueva en tu vida?

La comodidad y la ley del mínimo esfuerzo a la larga nos llevan a la desconexión de nosotros mismos. Es importante ver los cambios como oportunidades de abrirnos a la vida y de reinventarnos nosotros mismos y a nuestras relaciones.

El cambio como oportunidad:

Mientras vamos avanzando en nuestro camino, nuestras: necesidades, prioridades y puntos de vista, se van transformando. Con ello, nuestra vida va tomando una forma creativa y nueva.

Ya sea un cambio de trabajo, de estado de salud, de relaciones familiares o sociales… Cualquier cambio, es una invitación a aprender o crecer, si decides dialogar y fluir con dicho cambio.

Las resistencias, aunque totalmente normales, si se vuelven estrictas tan solo se convertirán en frenos y miedos irreales -un aferramiento a un PASADO que ya no es.

Pudiendo abrirte al cambio, cuidando de TI y de tu paz interior -te va a permitir avanzar en tu vida, hacia nuevos retos y realidades que no imaginabas ni esperabas.

La vida sigue un curso y en tu interior hay una parte sabia que -si permites que se exprese- puede orientarte y reconectar con tu fuerza o voz interior.

El miedo como aviso de transformación:

He escuchado bastante la siguiente frase que nos puede ayudar a entender el miedo al cambio:

“Y cuando la oruga sintió morir, tan sólo se estaba convirtiendo en mariposa”.

Esta es una bella metáfora sobre el proceso de autoconocimiento y de desarrollo personal. Nos habla de como la muerte en vida -“metafóricamente” muerte a lo que creíamos ser– nos conduce al encuentro con la profundidad y esencia que somos.

Por lo tanto, son necesarios ciclos de transformación, de muerte-renacimiento y de cambios incómodos muchas veces. Para poder ir descubriendo nuestros recursos y pariendo nuestra potencia interior.

En la propia naturaleza, podemos ver estas enseñanzas. De como la semilla necesita ir creciendo nutriéndose y pasando por procesos de transformación, hasta florecer. Y de como, a lo largo de un año, se pasan por ciclos estacionarios que permiten un crecimiento cíclico.

De este mismo modo, nuestra vida va invitándonos a reciclarnos y a ir activando en nosotros nuevos mecanismos de adaptación al medio y de florecimiento de nuestros recursos internos.

Nuestra verdadera fuerza e inteligencia creativa necesita la estimulación del cambio para expresarse y ponerse en marcha.

Los cambios como procesos de revalorización:

También, es importante tener en cuenta que a veces los cambios son de nuestra percepción y revalorización internos.

Podemos vivir una misma situación y contexto externo, pero nosotros ir madurando y percibiendo diferentes matices de esta realidad.

Este hecho, nos invita a poder crecer en una estructura y dinámica estable. Ya que nosotros podemos ir responsabilizándonos de favorecer el cambio, madurez y escucha creativa interna.

Si te conectas y fluyes con el ritmo vital, tu vida se llena de armonía. Sobre todo, por el hecho de que tu mirada se limpia para ver lo profundo y sutil.

El soplo de vida, el amor que lo sostiene Todo. Encontrando sentido y permanencia en lo inmanente.

En el ojo del huracán hay calma, a su vez en lo más profundo de ti puedes conectarte con la totalidad y la calma. Una serenidad que nos trasciende, nos lleva más allá de nosotros mismos y nos conecta al AMOR divino.

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