Mochila emocional

A lo largo de nuestros pasos vamos acumulando lo silenciado, lo no reconocido, lo que puede incomodar o ser molesto…. Ahí vamos llenando nuestro cuerpo y nuestro ser, de una carga y unas tensiones, que muchas veces nos impiden fluir y vivir armónicamente.

La mochila de lo NO reconocido

Principalmente esta mochila suele estar compuesta de las mal entendidas emociones negativas, de sufrimiento, el cuál vamos acumulando por vergüenza y haber aprendido a no reconocerlo y digerirlo -con naturalidad, para aprender, crecer y madurar.

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Existe una imposición de una idea de felicidad ficticia inalcanzable y que genera frustración, una felicidad fingida, de la sonrisa de los selfies y de ir negando/reprimiendo nuestro ser imperfectos; ser humanos; ser vulnerables.

El permiso de ser completo

La verdadera felicidad se compone de paz, de equilibrio de opuestos, de integración, de aceptación y autoconocimiento; de humildad…

Aceptar la vida como es, desde su fluir como el río, con la noche oscura necesaria y el amanecer siempre renaciendo; una danza que puede conducir a un punto de calma de centramiento y de despertar a quienes somos: consciencia, chispa divina, amor…

Del gran sol, a la pequeña chispa que nos habita y que contiene la inmensidad a pequeña escala…estamos de paso en un viaje hacia el encuentro con la totalidad.

El reencuentro y la aceptación

La imposición de una felicidad entendida como éxtasis continuo, reprimiendo nuestra vulnerabilidad, nuestra imperfección, nuestro ser humanos…nos lleva a pasar la vida como actores creando un papel que nos puede gustar pero que nos termina encapsulando, encarcelando y nos limita a la verdadera dicha.

Felicidad es reconocernos como parte del Todo, portadores y necesarios en la creación.

Ana M.E.

A través de un proceso psicoterapéutico se puede, como una opción útil, ir reconociendo y analizando tus pasos, tu vida, tus experiencias inconclusas. Para poder ir limpiando, sanando -para poder vivir en lo que se entiende como ahora y presente- poder como una flor crecer hacia arriba.

Limpiar para vivir en paz

Esta mochila de nuestra vida, de nuestras experiencias -incluida toda nuestra historia incluso familiar y transgeneracional- forma parte de nosotros. No se trataría de quitar esta mochila, sino de poder reorganizarla, limpiarla… Darnos cuenta de los instrumentos y cosas útiles -enseñanzas, aprendizajes, amor- que viene con nosotros.

Cada día, cada etapa, vamos reorganizando, adquiriendo nuevas cosas y soltando otras tantas -es nuestra opción y responsabilidad darnos cuenta de que llevamos esta mochila y de forma creativa hacerla nuestra. Mirando hacia delante, al horizonte, con los pies en la tierra y la cabeza hacia lo trascendente.

¿Cómo es tu mochila?

¿Qué peso tiene?

¿Cómo la sientes?

¿Qué cosas conviene limpiar y organizar?

¿Qué cosas te gustaría ir encontrando y adquiriendo?

¿Qué cosas valoras que tienes y no te habías fijado?

¿Qué agujeros hay que podemos reparar y coser?

¿Llevas agua?

¿Llevas objetos a los que estás apegado con los que ya no te identificas y te anclan?

¿Reconoces tus plumas, tus alas…tu libertad?

Ana M.E.