Recuperar la ilusión

¿Has sentido alguna vez que has perdido la ilusión o estás en ese momento en el que sientes que has perdido las ganas y propósito?

Según la palabra china crisis (Wei ji) está compuesta por dos caracteres, que hacen referencia: wei a peligro y ji a oportunidad. Es natural pasar por momentos de cambio, todo cambio aguarda una oportunidad. La ilusión podría resultar de esta confianza en la vida y aprender a fluir con ella: wu wei.

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La ilusión en la vida:

La Ilusión pareciera que hiciera referencia a lo aparente o irreal. Realmente, el sentir ilusión por nuestra vida podría ser precisamente el ir más bien a lo profundo y verdadero en nosotros, para así recuperar la magia que nos es propia. Por lo tanto, entenderemos ilusión por magia. Ilusión como lo que nos es propio y merece la pena, la propia alegría y belleza de la vida por sí misma.

Un componente esencial de la vida es la ciclicidad y la frescura a lo nuevo, una aparente evolución y cambio continuo, una presencia permanente y eterna. Equilibrio entre muerte y vida, destrucción y evolución, aparente cambio para aflorar y descubrir lo que verdaderamente somos.

A lo largo de nuestra vida pasamos por muchos momentos de incertidumbre, aparente vacío y sin-sentido, que utilizados de forma óptima pueden convertirse en vías de impulso y resiliencia. En los momentos de crisis podemos aprender y descubrirnos a nosotros mismos, creciendo y convirtiéndonos en personas más sabias y maduras, mejorando así la relación con nosotros mismos y con los demás. Recuperando nuestra ilusión propia.

Descubrir tu ilusión:

Sabemos que en el estado de vida actual abunda la sensación de vivir sin parar, y estando más preocupados por una estabilidad exterior, notando por otro lado como nuestro equilibrio emocional y psicológico es necesario en esa búsqueda de éxito y seguridad.

Realmente muchas enfermedades psicosomáticas, ansiedad y depresión, vienen derivadas de un desajuste o falta de equilibrio en nuestras vidas. Es de suma importancia por otro lado, abrirnos a la oportunidad que nos da un síntoma de parar y escucharnos. Muchos síntomas nos alertan sobre cosas que necesitamos y muchas veces fuerzan a parar y elaborar contenido; siendo muchas veces necesario reorganizar nuestra vida, repasando nuestros valores y prioridades en cada momento vital.

El estar mal, y el comenzar a tener síntomas de malestar, realmente en la mayor parte de los casos está relacionado con una señal de alarma de nuestro cuerpo. Por lo que los síntomas pueden convertirse en aliados ya que serían como termómetros de nuestro equilibrio vital. La relación interior/exterior se da, así como también la relación cuerpo-mente-espíritu.

El sentirnos mal, es necesario para poder parar y entendernos, así como para poner en balance y también reconocer la importancia de un evento-persona-relación en nuestras vidas. La rabia y el dolor son estados emocionales que nos impulsan a descubrir qué hacer o cómo afrontar una situación, si emitir un cambio, mantenernos o bien despedirnos de algo. El dolor es la oportunidad de identificar algo que nos impacta y a través de lo que podemos aprender, o algo que nos daña y por tanto es una oportunidad de alejarnos e identificarlo -o establecer cambios en nuestra vida internos o externos.

Como siempre rescatamos la importancia del autoconocimiento, del tiempo para ti y la autorreflexión -en este caso pasa recuperar o descubrir la ilusión. Así como cuidar tus rutinas incorporando aquellas actividades y tendencias que favorezcan tu bienestar. El pasar tiempo con seres queridos y personas o lugares que te inspiran favorece tu equilibrio vital.

Encontrar paz e ilusión

En lo referente a cómo recuperar la ilusión, sería el hacer el trabajo de vuelta a casa, a aquello que nos trae paz y nos hace crecer, en relación a otros o a la vida.

En este sentido, la ilusión tendría que ver con nuestro propósito, quiénes somos, qué podemos aportar al mundo y a nuestra vida. Se trataría de ir descubriendo como estamos interconectados, que existe abundancia en la vida y naturaleza. Pudiendo hacerte consciente de tu huella, de tu impacto, de la interdependencia e interrelación.

Aquí sería fundamental el establecer un compromiso entre el accionar y el conectar con tu parte creativa e intuitiva, poder continuamente dialogar entre lo que haces o lo que necesitas y te hace bien, te hace sentir conectado y fluyendo. Puedes redescubrir tu interés en actividades o tendencias en diferentes etapas de tu vida, aunque normalmente en cada uno de nosotros suelen haber unas tendencias naturales que aunque pueden ir tomando diferentes formas, sí que suele haber un continuo en nuestras tendencias y preferencias. Ahí entonces sí que sería fundamental el trabajo con la autoestima y la escucha interior, viendo si a lo largo de tu vida ha habido algún bloqueo en tu tendencia natural y creatividad propia.

Escrito sobre la ilusión de la vida:

Conozco el amor, cuando amo. Conozco la risa a través de la conexión fortuita con la vida y la verdad en el otro. Vivir en verdad, es vivir en amor. El amor se descubre en la entrega, es el camino y la meta. Venimos desde el amor, el encuentro y partimos según nuestro estado de amor.

Por lo tanto, recuperar la ilusión, sería la ilusión por pertenecer y ser portador, de la capacidad de amar e irradiar. Ser en armonía y para otros. Como un árbol que crece y se enraiza en la tierra que lo sostiene. Ilusión es reconocer el milagro de la vida, honrar y agradecer cada respiración, cada paso. Estando abiertos a descubrir.

A dejarnos sorprender cada nuevo amanecer. Viviendo en entrega, siendo sin ser, fundiéndonos en el amor y la dicha de fluir en danza. Hacia afuera y hacia dentro, dando y recibiendo, en equilibrio dinámico.

Ilusión es recuperar, poder reconocer lo que ya es. La magia de la vida, estamos de paso, somos portadores de algo más grande, una chispa divina.

Ana M.E.

Somos ríos que van hacia el mar, que provienen y se conectan con el gran mar y la inmensidad. El Uno que se funde con el todo. Círculo sagrado. Al integrar yin/yang, masculino/femenino, día/noche, acción/parar, recibir/dar, ser portador/crear…. Conectas con la magia y recuperas tu ilusión.

Reconoces la grandiosidad de tu vida. La ola es el mar. Una gota ya contiene la composición del conjunto, y la inmensidad. Conócete a ti mismo y conocerás el Universo.