Sé tu mismo

Es importante comenzar este post hablando de la importancia de ir más allá de nuestras creencias y presuposiciones, porque incluso el milagro de estar vivos y de formar parte de la creación es siempre un misterio.

El ser capaz de relacionarte contigo mismo desde el misterio que eres, para ir reconociéndote y permitiéndote ser; más allá de objetivos, lo que se espera o esperas, o lo que supuestamente debería de ser o lo que encaja ser.

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Es importante comenzar de nuevo hablando de ser desde el ir creando, ir manifestando, ir permitiéndonos ser. Desde la soltura e inocencia de un niño, que interacciona con el mundo creando sin saber.

Ser tú mismo como proyecto de Vida

El tener un plan o un proyecto de vida no es contrario a esta propuesta, sino que ese mismo proyecto va tomando forma y está abierto al desarrollo continuo. Al igual que una planta crecemos por nosotros mismos sin forzar nada, simplemente vamos creciendo y manifestando nuestra naturaleza propia y genuina.

Por resonancia podemos nutrirnos de las relaciones con otros y las experiencias externas; para ir activando en nosotros y descubriendo partes nuestras. Como un espejo nos vamos reconociendo a cada momento a través de lo que se manifiesta y vamos manifestando en nuestra vida.

¿Quién soy? ¿Qué quiero? ¿Qué espero de mí? Normalmente estas preguntas llevan a cuestionamientos racionales…y la verdadera respuesta quizá reside en el silencio. Silencio para poder crear vacío y de ahí esperar al impulso natural. A la intuición que llega. Al movimiento genuino. Danzando con la vida y con nosotros -en interacción con la naturaleza, el medio y los demás seres.

Ana M.E.

Es importante también analizar y filtrar nuestra experiencia recibida, nuestros inputs que hemos absorbido de nuestras familias y entornos cercanos, incluso de los medios de masas de comunicación o descomunicación. De cómo nuestras vidas supuestamente deberían de ser. Para una vez que nos hacemos conscientes de estos ideales, absorbidos, poder cuestionarlos y darles nuestra forma o matiz.

Aquí no sirven los imperativos bien-mal, frío-caliente… sino más bien sirve el ir probando, estando abierto a escucharte completamente. Reconociendo todas nuestras emociones y al cuerpo. Para incluso de lo que NO es para nosotros, ir estableciendo nuestro propio baremo.

En el camino hacia tí mismo

Vivir es descubrir, crear, dejarte sorprender e ir fluyendo con quien eres. Sabiendo que como el árbol con los años vas elevando tu mirada pudiendo integrar, teniendo más bagaje y sabiduría. Pudiendo soltar el peso y la carga de lo que no fue, como las hojas del árbol. Y estando abiertos a la brisa de lo nuevo.

Nuestra semilla, quienes venimos a ser de forma natural -nuestro plan de alma- buscará la forma de manifestarse. De forma suave y respetuosa; o a gritos y a través de ir generando síntomas (dolores, ansiedad, incluso enfermedades psicosomáticas) para así reclamar nuestro derecho de ser en plenitud y armonía, con el cosmos.

Pudiendo tan sólo dar lo que ya somos, fundiéndonos en el amor de hacer de nuestra vida una entrega y una creación genuina. Para que -al partir en vuelo- podamos sentirnos ligeros, en plenitud y con muchos frutos de esa entrega en nuestros seres queridos y en aquellos que nos continuarán.

Ana M.E.