Cómo superar el insomnio?

Superar insomnio

¿Te cuesta conciliar el sueño? ¿Tienes problemas para dormir?

Un tercio de nuestro día nos lo pasamos durmiendo, por lo tanto también un tercio de nuestra vida.
Si solemos vivir de media 70 años, eso quiere decir que casi 20 años nos los
pasamos durmiendo.

Eso no significa que sea un tiempo desperdiciado, todo lo contrario, dormir es beneficioso para nuestro equilibrio físico y mental. Ayuda y favorece la integración de nuestras vivencias, es indispensable para reactualizar nuestra identidad y también nos ayuda a entrar en estados de expansión de la consciencia y de inspiración.

Muchas veces cuando soñamos no lo recordamos, otras veces sí. Independientemente de ello, nuestro psiquismo trabaja, integra y se enriquece de nuestro sueño. Aunque conectemos a
veces con experiencias o imágenes que nos sobrecojan, realmente como el
yin-yang se esconde un reequilibrio dinámico en nuestro interior. Y todo lo que
soñamos tiende a reequilibrar y ser necesario para nuestra armonía.

Puede que muchas veces nuestro yo superior nos alerte a través de sueños, favoreciendo a través de ello que podamos conectar y establecer cambios en nuestro psiquismo.

El sueño es como un horno que nos va cocinando, que nos permite mecernos y cuidarnos… reconectar con nuestra fuente interna y sabiduría innata.

Cómo mejorar la calidad del descanso:

Teniendo en cuenta la relevancia del sueño, es importante prepararnos para ello como si de algo sagrado se tratara. Es por ello que nos ayuda el establecer rituales sencillos que elijamos antes de dormir. Igual que a los niños se les suele leer cuentos que les inducen el sueño y les preparan para el descanso. Nosotros como adultos podemos tener una serie de actividades que nos ayuden a reconocer y prepararnos para el descanso.

Un ritual puede ser tomar un baño caliente, prepararnos una infusión, ponernos ropa ligera limpia para el descanso, así como crear un ambiente de relax… Cada uno podemos elegir y crear nuestro ambiente y rituales. Que no necesitan ser extraños, tan sólo sí es conveniente que sean habituales para que nuestro cerebro los reconozca, los asocie al descanso y podamos ir entrando y generando ese estado ideal de entrega y relax.

Necesitamos señales que reconozcamos que nos vayan induciendo el descanso; que tengamos como referencia y que luego por sí mismas nos recuerden y nos generen relax, por asociación.

Es como el perro, solo con mostrarle la correa de paseo ya salta y se pone en el estado de salir a pasear y de excitación… pues sería algo parecido pero en este caso con el estado de relax y de entrega al descanso.

Autocuidado para el sueño:

Detrás de la mayor
parte de las dificultades del sueño, se encuentra una deficiente relación con
nosotros mismos
y cuidado personal. Todos aquellos aspectos emocionales y mentales que no atendemos, que descuidamos y que no damos lugar/expresión… se activan indirectamente generándonos dificultad para conciliar el sueño, tensiones musculares, pensamientos rumiativos, etc…

Es por ello que es fundamental el cuidado de nosotros mismos: dedicando tiempo durante el día a reflexionar, preguntarnos cómo nos sentimos, qué necesitamos y dejando un tiempo para relajarnos y replantearnos nuestra vida de manera consciente… Esto va a favorecer que no caigamos en dichos problemas de sueño.

Pasear, escribir un diario, meditar…en definitiva comprometernos a cuidar y atender nuestro mundo interior/emocional y nuestras preocupaciones durante el día y de forma consciente, nos va a favorecer el descanso.

Todas aquellas emociones, vivencias, traumas… que no hayamos dado lugar y cuidado, que no hayamos integrado… pueden manifestarse y tomar protagonismo durante la noche: en forma de nerviosismo, hipervigilancia, dar vueltas en la cama, incapacidad de relajarnos…etc.

Todas aquellas cuestiones por resolverse y que son de nuestra importancia aparecen en el momento de relajarnos/descansar. Es por ello que resulta fundamental comenzar a tener una relación de compromiso con nosotros mismos: escuchándonos y dialogando con nuestras necesidades durante el día. Si no dejamos nudos sin atar o emociones/preocupaciones sin atender…entonces nuestro sueño podrá generarse de forma muy natural y sin frenos o alertas.

Ejercicios para dormir mejor:

Por otro lado, también nos puede favorecer el descanso el realizar ejercicios de relajación y calma antes de dormir. Ya que realmente queramos o no, nuestro estilo de vida no suele ser muy zen y nosotros podemos autogenerarnos calma; aprendiendo a elegir con qué actitud nos relacionamos con nuestra vida.

Realizar un ejercicio por ejemplo de tumbarnos, cerrar los ojos y hacer un escáner corporal, llevando relajación a cada una de las zonas de nuestro cuerpo… suele favorecer el descanso. Como alternativa al contar ovejas, es recomendable observar nuestra mente como si nos metiéramos en una película respetando y fluyendo/reconociendo todo lo que acontece en nuestra mente, sin resistirnos a modo observador… Como una película que se proyecta y nosotros desde el no juicio podemos fluir con.

Es un tema más de actitud que de contenido, la aceptación y fluidez genera relajación… la resistencia e intento de control, genera estado de alerta.

Sin duda el cuidar el espacio donde dormimos: temperatura, limpieza, aroma y estética… así como el quizá ponernos sonidos relajantes, puede favorecer dicho sueño.