Cómo superar la pérdida / muerte de un ser querido?

La cultura de vivir de espaldas a la muerte:

El tema de la partida y la idea de muerte, suele resultar en nuestra cultura un tema completamente incómodo y del que se tiende a hablar de forma rápida/superficial.

Muchas personas aparentan tener mucho terror a permanecer indagando en este tema… cuando realmente, el tema de la trascendencia y de que en esta vida estamos de paso, puede ser beneficioso para nuestra vida en muchos aspectos.

Crecer y madurar conviviendo con la idea de muerte:

Puede reconectarnos con un impulso y permitirnos descubrir fuerza para: valorar los pequeños momentos, ver como más sagradas e importantes las relaciones y encuentros con personas, ya que realmente son de naturaleza temporal.

También, suele aportarnos el hecho de poder resignificar nuestra vida: viendo en perspectiva qué hacemos con ella, teniendo como termómetro o línea de examen nuestra propia partida o muerte, algún día.

Por lo tanto, la muerte nos sirve como punto de no retorno.

Puede ser un eje que moviliza y nos motiva a vivir: más acorde a lo que tiene sentido, revalorando el tiempo gracias a entender que al menos, en esta vida, no es eterno en su aspecto aparente.

La pérdida física o muerte de personas significativas:

Con respecto a los vivos que nos quedamos acá, en este plano de la existencia, sí que puede haber ciertas pautas de afrontamiento…

Como caminos, que nos pueden reconducir a indagar en nuestras propias formas/respuestas. Los cuáles en líneas generales, nos pueden ser útiles para incluso crecer y tener presente a esas personas dentro de nosotros mismo.

Pudiendo aprender de sus vidas y enseñanzas, e incluso tenerles como motor al que dedicamos muchos de nuestros esfuerzos. Según los deseos y acuerdos que previamente pactáramos, o que nosotros ahora decidamos dedicar a esas personas.

Algo importante, es que nuestras emociones y relación interna, seguirá existiendo. A pesar de que a nivel aparente no podamos relacionarnos, a nivel interno sí. Aprovechando nuestros recuerdos y emociones, sí que podemos seguir nutriéndonos de nuestro vínculo con esas personas significativas.

Todo se vuelve relativo, y no hay blanco/negro, en los criterios de salud en el duelo.

Hay muchas teorías sobre si tenemos que vivir al margen de aquellas personas como síntoma de haberlo superado; o si tenerlas presentes puede ser síntoma de no haberlo superado.

Más allá de juicios e imposiciones/teorías externas, lo importante es nuestra libertad personal y dignidad para posicionarnos; viviendo nuestro camino y proceso, a nuestro propio modo singular.

Si nuestra forma de vivirlo y entenderlo, nos permite vivir con: más paz, crecimiento y fortaleza interior -es lo que puede ser indicador de salud.

Una respuesta o forma de afrontarlo, puede ser beneficiosa para unos y dañina para otros, esto requiere que nos escuchemos a nosotros mismos y nos permitamos indagar.

Ejercicios propuestas de trabajo con la pérdida /muerte física de seres queridos:

– Hacer un trabajo de cuidado y repaso de tus vivencias, recuerdos y experiencias con esa persona. Pudiendo tener presente y guardado contigo algo que pueda ayudarte a sentir que estás conectado a esa persona.

Ejem. Albúm de fotos, collar, pendiente… Sencillamente, integrar esto en tu vida y saber que está en casa, va a traerte algo de sensación de calma…

Como si estás incluyendo a esa persona y tus emociones sobre ella, como algo significativo para ti. Pudiendo inspirarte y reconectar con tu amor/fuerza en el día a día.

– Hacer un trabajo de indagar y reflexionar internamente… A modo abierto, sin conclusiones cerradas. Sobre qué herencia personal te deja, qué experiencias, ejemplo y enseñanzas deja en tu mente y corazón. Sobre aspectos tales como: cómo vivir, qué valores son importantes y qué es significativo en la vida.

Qué extraes de su ejemplo y decides guardar… cuidar y mantener dentro de ti -como parte de esta persona.

Como si fuesen semillas, que puedes cuidar para que vayan creciendo en tu interior. Sabiendo que son parte de esta persona querida y que viven en ti.

– Tomar decisiones y orientación en tu vida, cuestionándote si quizá como un homenaje a esa persona querida, puedes ponerte nuevos retos a ti mismo.

Como acciones que quieres dedicar… puedes encontrar el coraje para llevarlas a cabo, conectando con tu amor hacia esa persona. Dando una vía de trabajo a ese amor y vínculo espiritual, con esa persona.

Pudiendo dedicar esfuerzos y creaciones personales a esa persona en tu vida. Como una manera de honrarla y tenerla presente, de una forma que te nutra e inspire.

– También, puedes indagar en cómo esa persona forma parte de ti.  Ya que todas las personas que amamos dejan huellas e influencias en nuestro ser.

Conectando con la certeza de que esa persona vive en ti, porque realmente ha pasado a formar parte de ti. Gracias a la relación de intercambio y amor que ha habido.

Puede ser tranquilizador… descubrir y sentir que también por el intercambio/crecimiento conjunto, vive también en ti porque forma parte de ti por la influencia que ha dejado en tu persona.