Vacío emocional

¿Has sentido alguna vez vacío emocional o estás pasando por una racha en la que sientes angustia existencial?, esto puede ser una oportunidad para reconsiderar aspectos de tu vida y retomar el timón en conexión con tu Ser.

Cada vez que vamos avanzando en la vida pareciera que tenemos más responsabilidades y cargas, más estrés y compromisos materiales, esto lleva a poder sentirnos muchas veces desmotivados e incluso algunas veces en un pozo sin fondo. La sociedad tal y como la conocemos, la denominada civilización, sí que promueve una estabilidad y un sistema aparentemente equilibrado, aunque realmente detrás del telón somos muchas veces determinados y nos convertimos en marionetas con respecto a nuestro nivel de influencia externa. Recibos, tráfico, hipotecas, trabajos inseguros, noticias alarmantes en los medios de comunicación (o de incomunicación) son el pan de cada día.

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Ante este panorama, tendemos a buscar sensación de libertad en distracciones creadas por otros para adormecernos o evadirnos momentáneamente, también solemos apegarnos a conductas o tendencias que momentáneamente nos den un chute de dopamina. Como ratas en una jaula de investigación, seguimos corriendo en la rueda, creyendo que podemos tener control en nuestras vidas -aunque la realidad es que nuestra libertad comienza con el trabajo interior.

Sólo desde la libertad interior, podemos salir de automatismos externos e incluso podemos identificar los intentos de manipulación y propaganda a la que estamos continuamente expuestos, esto te permite guardar tu margen de libertad.

La verdad os hará libres.

Juan 8:32

Vacío emocional y libertad

Una vez que te das cuenta como primer paso de la estructura externa, puedes asumir que tu margen de libertad sí existe -aunque inicialmente sea a pequeña escala- puedes centrarte en lo que sí puedes hacer, en tu pequeño margen de libertad. Y tu actitud puede transformar tu perspectiva, tu vida, e incluso inspirar a otros.

Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias.

Viktor Frankl

El conectar con nuestra creatividad, darnos cuenta de la transitoriedad de nuestra vida, y por tanto comprometernos a utilizar nuestro tiempo de una forma responsable suele conducirnos a valorar los pequeños momentos y a implicarnos en hobbies y actividades gratificantes -que nos hacen sentir libres y felices a pequeña escala.

Todas aquellas rutinas, cambios en tu estilo de vida, pequeños momentos de cultivo interior y de mejorar tus relaciones con tu entorno y seres queridos, pueden generar un impacto en tu vida que te hagan verla desde un estado de armonía y gratitud.

El darnos cuenta de la finitud nos hace sentir cada pequeño momento como trascendente y potencialmente significativo para nuestra historia y nuestra vida. Cada respiración es irrepetible, cada momento es efímero. Las enseñanzas y los momentos de elevación son los que dejan huellas eternas en nuestro espíritu.

Vacío emocional y autoconocimiento

Podríamos decir que el vacío por tanto se trata de querer alimentarnos de cosas que no nos alimentan: suele derivar de estilos de vida extremadamente hedonistas o materialistas, en los que se busca sensaciones y felicidad en estímulos externos y experiencias novedosas que continuamente nos cansan -porque dejan de resultar sorprendentes.

El sentir vacío nos habla de un hambre, un hambre de encontrar lo nutricio, nuestro alimento interior. Normalmente es el reconocer nuestras vulnerabilidades para abrirnos al amor.

Sentirnos útiles y realizados en una entrega a un proyecto de vida que sea de utilidad para otros o para el mundo. No se trata tanto de el ¨qué hacemos¨, sino de la intención que ponemos y la sensación interior de salirme del ego para abrirme al ser -trascendiendo y encontrando sosiego en vez de vacío.

El vacío es el grito del alma por ser escuchada, por ser atendida y reconocida. El vacío te invita por fin a parar, para serenarte y responsabilizarte de tu destino, de tus pasos y tu propósito. La sensación de vacío es el freno, que nos salva, para replantearnos continuamente y tomar el timón de nuestra vida hacia nuevos rumbos que nos permitan evolucionar como seres humanos.

Ana M.E.

Puede darse también que el vacío sea por una desconexión con nuestra intuición y ser profundo, una ansiedad y angustia existencial por intentar encontrar las respuestas con las herramientas inapropiadas. Hay razones que la razón no entiende. Muchas veces las respuestas a nuestras angustias se resuelven desde el diálogo e integración con nuestra parte más intuitiva, hemisferio derecho, sabiduría interna y conexión emocional.

Por lo tanto -esa etapa de malestar- puede ayudarte a mejorar y aprender a relacionarte contigo mismo a escucharte y reconocerte de forma autónoma y responsable. Haciendo vacío, permitiéndolo, para desde ahí que puedan venir nuevas respuestas y tendencias naturales desde tu parte sabia sagrada.